miércoles, 1 de septiembre de 2010

La Polarizacion .... o cuando no soporto mi propia energia


 A veces cuando estamos haciendo una Natal, y aun no conocimos al consultante, nos hacemos una idea, una imagen de lo que es basado en lo que vemos de la carta.   Sacamos conclusiones  considerando  la energia como una serie de causalidades , que a determinado aspecto sigue determinada conducta.   La cosa se complejiza si hay  factores que indican cosas totalmente opuestas en el tema natal.
La polaridad esta presente en la vida, es la manera en que nuestra psiquis divide lo que no concibe como “lo mismo”. Luz/ oscuridad  Vida/Muerte Alumno/Maestro. Pero  comprendemos luego que el Maestro aprende de sus alumnos (si es un buen maestro), que la vida se nutre de la muerte, que la oscuridad es la ausencia relativa de luz. Entonces vemos que las polaridades son en realidad  divisiones de un mismo eje: y que ambos extremos son el grado máximo de ausencia  del opuesto, y que a medida que acercamos estos extremos al “centro” el movimiento es más y más suave, el  desequilibrio es menor.
Cuando la energia  pasa por la psiquis humana, la persona suele ponerse en el lado que le resulta, por algún motivo, más “facil” de vivir. Que no quiere decir que lo sea realmente, que sea lo que mejor le sale de verdad. Cuanto más desconocido es para la persona   la cualidad que está polarizando, más extremo e inmaduro será la expresión contraria que expresará inconcientemente para “equilibrarse”.
Para este fin, se servirá de otros aspectos de su carta, que  estarán maximizados  y con los que seguramente  se autodefinirá. Mientras que los aspectos “negados” se colarán en sus actos sin siquiera darse cuenta , se expresaran en quienes lo rodean, o se manifestarán en forma de “destino” .
Un amigo pisciano, con Luna en Geminis y Ascendente Capricornio. Si en sus veinte años alguien  le hablaba de la empatía pisciana, de la sensibilidad y la porosidad, él no se hubera identificado con nada de eso. Al contrario, todo lo intelectualizaba, lo explicaba, para él si algo no podia ser razonado, directamente era charlatanería.Se reía de la astrología, del Tarot y de los lenguajes sagrados.  Su objetivo máximo era ser un hombre de negocios, fundar una familia, cumplir con los mandatos s de la sociedad.
Uno puede decir, “bueno, era ascendente capricornio” , y esto es verdad, pero había una defensa empecinada del estilo de vida que él indicaba como “camino”, y una contraposición de todo esto con la realidad: tardó 11 años de noviazgo hasta decidir casarse con su novia, cuando lo decidió, la que no queria era ella, esto le probacaba crisis de angustia e incertidumbre., miedos irracionales, se volcaba frenéticamente al trabajo.
Su trabajo cuando yo lo conocí era distribuidor de películas porno en os videoclubs (¡!!).
Mas tarde empezo a dedicarse a los seguros, y hasta hoy es “ Asesor Financiero”.  Las veces  en que quedó en bancarrota fueron varias, él puede  “asesorar” a otros pero cuando se refiere a sí mismo es victima siempre de engaños y estafadores. Maneja dinero virtual, dibuja números que no existen, saca cuentas hipotéticas.
La unica diferencia es que a medida que fue madurando su capacidad de aceptación de realidades que no “pueden explicarse con la lógica” fue ampliandose., y cosas antes inaceptables , como por ejemplo, concurrir a un médico homeópata, hoy las vive con normalidad.
En este caso, él se apoyaba en los factores más frios y mentales de su carta, la Luna como mecanismo de defensa explicativo, El ascendente Capricornio como un destino previamente marcado, incuestionable, con el fin de “ordenar” (aunque sea en su fantasía) el caos Pisciano, que obviamente y como “destino” se le colaba en todos los aspectos de su vida.